Agrega un poco de agua oxigenada, la de 10 volúmenes que se utiliza para desinfectar heridas. Comenzará a generarse un gas - oxígeno producido por la descomposición del agua oxigenada - . El oxigeno es mas pesado que el aire y tenderá a quedarse en el fondo del recipiente, no soples y trata de no provocar turbulencias para que no se escape el oxígeno.

Ahora calienta el hilo de metal sobre el fuego o con un encendedor, cuando esté al rojo vivo colócalo en el recipiente de vidrio que está cargado de oxígeno (no lo mojes). Verás la reacción incandescente, producirá chispas y se fundirá.