
Este experimento es muy simple pero didáctico e impresionante. Se trata de disolver al aluminio a expensas de la precipitación del cobre.
En un recipiente transparente coloca una cucharadita de cloruro de sodio NaCl (sal común) y una de sulfato de cobre CuSO4, agrega un poco de agua y remueve para disolver. Toma un pedazo de aluminio - el papel de aluminio va muy bien - dóblalo un poco y sumérgelo. Verás como comenzará a desprender un gas (hidrógeno) y el aluminio se disuelve mientras que el cobre precipita.