Saca el líquido hacia una taza y déjalo evaporar un poco para que se concentre - puedes ayudarte con un toque de microonda para calentarlo -
Ahora viene el proceso de cromatografía. En una taza coloca un poco de alcohol que funcionará como solvente de arrastre. Sobre una tira de papel - el que se usa para filtrar café es muy bueno - coloca una gota del líquido extraído a 1 cm de altura aproximadamente, y déjalo evaporar. Coloca el papel en el alcohol sin sumergir la parte manchada (ver la figura) .

Observarás como el papel se irá mojando de alcohol, y al subir el solvente (alcohol) arrastrará a los componentes de las hojas y flores -separándolos-. Dependiendo de la cantidad de flores y hojas, y de la concentración de clorofila, podrás obtener sobre el papel los colores separados, verde, amarillo, y rojizos; pertenecientes a flores y hojas.