
El hielo seco se consigue muy fácil, por ejemplo donde almacenan helados. Busca una botella de gaseosa con su tapa. Rompe el hielo seco en pequeños trozos que se ajusten a través del cuello de la botella. Inserta muchos pedazos de hielo seco en la botella. Añadiendo más harás que tu bomba explote más rápido, pero no necesariamente con más fuerza. Utiliza guantes para proteger tu mano. El hielo seco tiene una temperatura de – 78,5 ºC y puede causar quemaduras en tu mano. Vierte agua suficiente para cubrir el hielo seco, rápidamente tapa la botella y aléjate.